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EL MAÍZ
El maíz constituye, junto con el arroz y el trigo, uno de los principales alimentos cultivados en el mundo. Su uso no solo se centra en la alimentación humana, sino que forma parte de la alimentación animal, por sí misma o constituyendo un ingrediente muy importante en la composición de piensos para cerdos, aves o vacas. Los tallos del maíz, una vez separada la mazorca, se pueden utilizar como forraje.
A partir de la planta de maíz se pueden obtener bebidas no alcohólicas como el pinolate guatemalteco (agua, harina y azúcar), el pinolillo costarricense u hondureño (harina y cacao), el atole mejicano (agua, maíz, leche y azúcar) y otras bebidas alcohólicas, conocidas como chicas.
De los granos del maíz se extrae harina para la elaboración de pan, toratas, arepas, oji y muchos productos de repostería. También se puede obtener aceite tanto para uso alimentario como para uso industrial en la fabricación de jabón y pinturas.
Las variedades son:
- Maíz dulce: se utiliza para comer como verdura o en ensaladas cuando es tierno.
- Maíz de harina: se utiliza para la elaboración de harinas debido al gran contenido que posee de almidón muy blando.
- Maíz de corteza dura: variedad americana
- Maíz de palomitas o pop corn: se caracteriza por la capacidad explosiva de la cubierta al ser sometido a calor.
- Maíz dentado.
Su alto contenido en hidratos de carbono de fácil digestión, lo convierten en alimento ideal para los niños y los deportistas. Es aconsejable en personas con deficiencia en magnesio, por su alto contenido en este mineral. Su harina es idónea cuando existen problemas de alergia o intolerancia al gluten. Las estigmas del maíz son utilizadas como infusiones diuréticas y por lo tanto son excelentes para la hipertensión, la retención de líquidos o cuando queremos aumentar la producción de orina por infecciones urinarias.
También nos aporta gran cantidad de fibra, que favorece la digestión y el tránsito intestinal y además ayuda a reducir los niveles de colesterol y glucemia en sangre, así como a mejorar la flora bacteriana de nuestro colon y el estreñimiento.
El maíz es muy rico en betacarotenos, que son unas sustancias antioxidantes muy recomendables para la prevención del cáncer.
También nos ofrece gran cantidad de vitaminas del grupo B, como la B1, B3 y B9, necesarias para regular el sistema nervioso.
La vitamina B1 llamada tiamina se considera un anti estrés y antidepresivo natural ya que ayuda al cerebro a trabajar adecuadamente debido a que favorece la absorción de glucosa y aprovechamiento de esta por el cerebro y esto es porque ayuda a transformar la glucosa en energía. Es muy recomendable la ingesta de maíz en épocas de exámenes o estrés laboral o personal, para combatir el nerviosismo.
El maíz además contiene una sustancia denominada inositol, un componente que ayuda a mejorar el funcionamiento del hígado y participa en la formación de lecitina, sustancia que ayudará a regular los niveles de colesterol debido a que colabora en la destrucción de grasas.
El maíz podemos incluirlo en nuestra alimentación diaria a través de panes, cereales de desayuno, ensaladas (maíz dulce), o incluso mediante la elaboración de bechamel con su harina. |