
Siempre el 24 y el 31 (y los días siguientes) hacemos estragos en nuestra alimentación. Heredamos el arbolito de navidad, Papa Noel y también algunas comidas del país del norte, las cuales son consumidas sin tener en cuenta que nosotros transitamos otra estación.
La licenciada en Nutrición Laura Gago, presidente de la Asociación Mendocina de Graduados en Nutrición, nos advierte que “deberíamos comenzar a revertir la situación de ingerir alimentos ricos en calorías como: turrón, frutos secos, bombones, polvorones, mazapán, entre otros”.
La justificación de la especialista radica en que “éstas son costumbres influenciadas por países que festejan las fiestas de fin de año en estación invernal”, por lo que los países en los que la navidad se celebre en verano, deberían reemplazar esos alimentos por otros más frescos y acordes a la estación”. La nutricionista nos da algunos tips:
Comer frutas o ensalada de las mismas sin el agregado de bebidas alcohólicas.
Tratar de ingerir la menor cantidad de azúcar posible.
Ingerir durante el día más de dos litros de agua.
Elegir entre las dos opciones, siempre la más sana.